No hace mucho, alguien me dijo que un entrenador tenía que hacerse una imagen reconocible, un DNI, básicamente, crearse un personaje. Poco después. descubrí que era verdad, que hay muchos entrenadores, que se han forjado un nombre, no por aquello que son capaces de transmitir a sus jugadores o cuerpo técnico, o por proponer o saber de fútbol. Tienen una careta, un personaje creado y la gran mayoría de ese tipo de entrenadores, se olvidaron de dotar a ese ¨personaje¨ de contenido.
Los ves en la banda, gritando y gesticulando sin mucho sentido o criterio. Lo mismo ocurre si vas a ver un entrenamiento. Están posicionados a un lado del ejercicio, fiscalizando el trabajo de los jugadores, con pose de Cesar de Roma en circo romano. Algunos incluso, hablan con palabras que les quedan grandes e incluso que dudo conozcan el significado de las mismas.
Pero que puedo decir, están ahí. Como llegaron, es una buena pregunta, pero aun me llama mas la atención, como se mantienen, Como sus mensajes vacíos, calan entre directivas y presidencias carentes de criterio futbolístico.
Pero como suele pasar, seguirán los personajes en todos los estamentos, viviendo de su personaje, mientras personas válidas, preparadas y apasionadas por el fútbol, son condenadas a vivir a la sombra o simplemente caen en la desilusión de un fútbol espectáculo, carente y lleno de personajes con careta...

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